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Pirineos: Por las montañas de La Maladeta

Pirineos: Por las montañas de La Maladeta

Generalmente a las personas que nos gusta disfrutar en las montañas nos seduce conocer diferentes opciones y perspectivas de lo habitual. Este verano nuestro destino era el macizo del Aneto. Como todos sabemos, el objetivo de la mayoría de la gente que viene a Benasque, con la intención de hacer alta montaña, es alcanzar la cota máxima, hollar la cumbre del “Monarca” del Pirineo, el Aneto.

Esta vez la propuesta era subir a la mayoría de picos principales que flanquean el Aneto. Javi, David, Gonzalo y  Adolfo por un lado y  Zaida, Mayte y Cristina, por otro, queríamos subir a La Maladeta, al Pico Maldito, a la Punta d’Astorg, al Aragüells, al Russell, al Tempestades y al Margalida, así como a los Vallibierna.

 
Cumbre del Russell
 
Con la inevitable excitación por la ascensión, el 27 de julio nos levantamos a las 4 de la mañana para tomar el desayuno y ultimar los detalles de la ruta a seguir. Llegamos a la parada del bus al lado de Barrabés con las mochilas y el equipo, convencidos que a esa hora salía el bus en dirección a la Besurta para comenzar nuestra andadura por La Maladeta. Efectivamente, a menos cinco apareció un bus todoterreno y cuando nos disponíamos a subir, a Javi “Marranchincha” se le ocurre preguntar al chofer si ese bus era el que llegaba a la Besurta. Nos quedamos helados cuando el conductor nos dijo que no, que ese bus pasaba a las 4:30 y que el suyo, el de las 5, iba a Vallibierna. Nos encontramos con un obligado cambio de planes. En dos minutos fuimos corriendo al coche y vaciamos todo el material que llevábamos en las mochilas (arnés, cuerda, piolets, crampones, cascos…) y que no íbamos a utilizar ese día. Fue la primera anécdota divertida de esta actividad, ver como cuatro tíos a las cinco de la mañana lanzaban como locos todo el material que les sobraba al maletero del coche y salían corriendo para no perder el bus. Pasados cincuenta minutos y tras unas risas, estábamos en el refugio de Vallibierna (1950 m) y comenzamos a andar por el GR 11 que pasa por detrás del refugio hasta llegar a la Pleta de Llosas (2200 m - 45 min.). Estaba amaneciendo y ya podíamos ver el Russell en frente y los Vallibierna a nuestra derecha. Desviándonos del GR 11 y siguiendo los hitos en dirección norte llegamos al Ibón de Llosas (2480 m – 1:30 h), de allí, girando a la derecha, alcanzamos el ibón superior de Llosas. Bordeando éste por la izquierda, comienza una fuerte subida en dirección norte que transcurre entre grandes losas graníticas para llegar al principio de la canal (3000 m – 3 h) que hay que seguir hasta las inmediaciones de la cima del Russell. Superar la canal fue la única dificultad de la jornada ya que presenta algún paso corto de II. Una vez se sale de la canal se accede fácilmente a la cima del Russell (3207 m – 3:45 h).
 
Panorámica desde el Russell
Panorámica desde el Tempestades
 
Las vistas, como os podéis imaginar, de escándalo. Tras las fotos de rigor decidimos seguir hasta la cercana antecima SE del Russell (3205 m – 15 min) y vuelta de nuevo al pico principal. Con otro corto paseo que no presenta dificultad alguna alcanzamos la Punta de la Brecha del Russell (3192 m – 15 min). Desde aquí se puede ver en toda su extensión una de las crestas míticas del Pirineo, la cresta de Salenques, considerada como una de las más técnicas y difíciles de este macizo. Vuelta a la parte superior de la canal del Russell y descenso por la misma. Nos habíamos entretenido mucho arriba en los Russell y peligraba el poder completar el objetivo marcado, puesto que debíamos estar antes de las seis de la tarde de vuelta en el refugio para coger el último bus que bajaba a Benasque y eran cerca de las dos de la tarde cuando empezamos a subir al Pico Tempestades. La aproximación a este pico no tiene nada que ver con su parte final mucho más empinada y aunque corta, resulta un poco dura. Ya en la cima del Tempestades (3290 m – 1:15 min) espectaculares vistas hacia el Aneto y sobre todo hacia la cresta que une el Tempestades con el Margalida. Durante el descenso descartamos subir al Margalida ya que no teníamos claro el poder llegar a tiempo al bus de regreso, así que ya tenemos otra asignatura pendiente. A las cinco de la tarde estábamos descansando en el refugio de Vallibierna esperando el bus de regreso.
 
Cumbre del Tempestades
La siguiente jornada sería para las chicas. Zaida, Mayte y Cristina querían subir el Pico Aragüells y cogieron el bus a las siete que volvía al refugio de Vallibierna, comenzaron a andar por el GR 11 y en cinco minutos tomaron la senda que sube a los ibones de Coronas. Antes de llegar al ibón del medio la ruta se desvía hacia la izquierda en dirección al collado de Cregüeña (2905 m – 2:45 h). Una vez en el collado  y girando nuevamente a la izquierda, con pequeñas trepas en la parte final, consiguieron llegar al Pico Aragüells (3037 m – 3:30 h). Otro impresionante mirador con el Aneto y los ibones de Coronas a la derecha, todo el cordal desde el Coronas al Maldito justo en frente y el ibón de Cregüeña a la izquierda.
 
Aneto e Ibones de CoronasArista del Aragüels
Cima del AragüelsIbón de Cregüeña
 
Esta vez sí, a las 4:30 del 29 de julio tomamos el autobús correcto que nos llevaba al punto de partida de nuestra nueva andadura. También este día tendríamos un nuevo contratiempo ya que al autobús se le estropeó el cambio de marchas y desde que salimos de Benasque hasta que se detuvo 15 minutos más tarde, íbamos en primera y otro autobús nos recogió y nos llevo a la Besurta.  El objetivo de esta jornada era incluso más ambicioso todavía, Maladeta, Abadías, Punta Astorg, Maldito y Aguja Smidt-Endell. Sin embargo, al llegar al Portillón Superior (2880 m – 3:30 h) éramos conscientes de que no podríamos alcanzar todas las cumbres marcadas. Luego nos costó superar el caos de bloques graníticos de la morrena que hay bajo la Maladeta. Tras remontar la pendiente de rocas sueltas que conduce a la pequeña brecha (3250 m – 5 h)  que hay en medio del cresterío que une la Maladeta con el Pico Abadías, giramos a la derecha para iniciar algunos pasos de II con algo de patio hacia la vertiente de Cregüeña. Poco después estábamos en la cima del pico de La Maladeta (3308 m – 5:15 m). De vuelta en la pequeña brecha, seguimos la cresta en dirección sur y en pocos minutos estábamos en lo más alto del Pico Abadías (3279 m – 5:40 h). El tiempo había cambiado a peor y en el descenso del Abadías, las nubes hicieron que definitivamente renunciáramos al ataque al Maldito y la Punta Astorg. En otra ocasión será. Todo lo que la subida la hicimos muy lenta, el descenso, aunque largo, fue más rápido y cómodo de lo esperado. Ya abajo y esperando el bus, dimos cuenta de las merecidas cervezas que nos esperaban en el chiringuito de la Besurta.
 
Subiendo al MaladetaAdolfo, Gonzalo, Javi y David en el Portillón Superior
 
El resto de días en el Valle de Benasque los invertimos en hacer pequeñas rutas con la familia en el Valle de Estós, en el Pico Cerler y en los Aigüalluts. La siguiente semana pasamos al Valle de Aran donde se nos unieron Eduardo, Mari Carmen y Helena.
 
Cristina en el Paso de Caballo
 
En esta ocasión fueron las chicas las que iniciaron la alta montaña subiendo a los Vallibierna desde el embalse de LLauset al que se llega desde la población de Aneto. En poco más de tres horas estaban en la cima del pico Vallibierna (3067 m) pensando si seguían hasta la Tuca de Culebras o no, ya que para ello había que superar el impresionante Paso del Caballo. Andaban pensándoselo cuando en un instante Cristina estaba sentada a horcajadas en medio del paso. Ya no había vuelta atrás y todas pasaron al otro lado donde les aguardaba La Tuca de Culebras (3065 m). Foto de cumbre y descenso un poco accidentado ya que no tomaron el camino marcado y se vieron en una situación complicada teniendo que volver a subir al Culebras para volver a bajar, esta vez sí, por el camino correcto.
 
Cumbre del BalliviernaZaida, Cristina y Mayte en la cima de La Tuca de Las Culebras
 
Al día siguiente nos tocaba a los chicos volver a subir los Vallibiernas. La subida transcurre por una bonita ruta llena de ibones y resultó más corta de lo que esperábamos. Impresionantes vistas hacia el macizo del Aneto y se podía ver toda la ruta que hicimos el primer día del Russell-Tempestades. Fotos de cumbre en ambos picos y descenso rapidísimo (1:30 h) por el canchal que baja del collado de Llauset hasta el embalse del mismo nombre.
 
Panorámica en la subida al Ballivierna
En el paso de caballoAdolfo, Edu, Javi, Gonzalo y David en la cima del Ballivierna
 
Como en el Valle de Benasque, el resto de días en el Valle de Arán los destinamos a hacer actividades con la familia en la Artiga de Lin, en el circo de Colomers, en Saut deth Pish y en el Val de Torán.
Bonito viaje con un poco de todo.
Croquis ruta al RussellCroquis ruta al AragüelsCroquis ruta a La MaladetaCroquis ruta al Ballivierna

 

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